Decenas de policías antimotines bloquearon el paso de miles de personas que marchaban ayer en reclamo de que se establezcan con claridad las condiciones para la recolección de las firmas necesarias, a fin de que se active la consulta para recortar el mandato del presidente Nicolás Maduro.
Al grito de “¡Y va a caer, va caer, este gobierno va a caer!”, los manifestantes, algunos visiblemente molestos, exigieron infructuosamente a los agentes de la Policía Nacional abrir el paso para continuar la marcha, convocada por la coalición de partidos de Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Los manifestantes habían planeado avanzar hasta la avenida Libertador, que enlaza en el centro y este de la capital venezolana, donde planeaban concentrarse, pero fueron bloqueados por los policías, que argumentaron que no tenían permiso para marchar.
Aunque la oposición logró activar a los adversarios de Maduro y demostrar su fuerza en las calles y poder de organización en la multitudinaria marcha del 1 de septiembre, no ha conseguido que el Consejo Nacional Electoral (CNE) acelere la convocatoria de la recolección de las firmas del 20% de los electores requeridas.
El diputado Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional, rechazó la acción policial. “Manifestar es un derecho, no puede ser que cada vez que el pueblo sale a marchar, a exigir el cumplimiento de la Constitución, que se respeten sus derechos, tenga que pasar por este calvario”, remarcó.
También se quejó de que “las comadres”, como llama a cuatro de los cinco rectores del CNE, “una vez más son obsequiosas con el Gobierno, hacen cualquier cosa para retrasar el referendo”.
En la víspera, el CNE anunció que en atención de supuestas “nuevas amenazas contra las trabajadoras y los trabajadores, así como contra las instalaciones del Poder Electoral, obligaron a suspender las actividades en las sedes del organismo electoral” en todo el país.
A pesar de los bloqueos, centenares salieron a la calle y sonaron sus cacerolas en rechazo al Gobierno en una marcha que denominaron “cumbre del pueblo contra el hambre y por el revocatorio”, en alusión a la Cumbre de los Países no Alineados, que tiene lugar en Margarita.
La MUD esperaba ayer el anuncio de la fecha para la recolección de 4 millones de firmas (20% del padrón), que permitirían convocar la consulta. La expectativa surgió a partir de declaraciones de una rectora del CNE, quien sostuvo que la fecha se podría conocer entre el 14 y 16 de septiembre, aunque no dio un calendario oficial detallado.
Como suele ocurrir cuando la oposición protesta, el chavismo movilizó a sus partidarios, esta vez hacia la sede principal del CNE , donde también se realizaba una caravana de motociclistas vestidos de rojo.
“Siempre vamos a estar movilizados. Ante cualquier intento de esta derecha apátrida de venir contra la revolución, van a estar nuestros trabajadores petroleros”, alegó el ministro de Petróleo, Eulogio del Pino.
El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, denunció que tienen “información de que las rectoras del CNE contemplan que la recolección del 20% será por estados y no nacional, como correspondería; que se habilitará una cantidad de máquinas muy por debajo de las necesarias para que los 19 millones de electores se expresen y que estas serían ubicadas en centros de votación dominados por el oficialismo.
“Ni podemos aceptar esas condiciones ni vamos a enterrar nosotros el revocatorios; vamos a luchar dentro y fuera del país si se atreven a violar la Constitución restringiendo el derecho de los venezolanos a votar”, indicó.
