El grupo opositor venezolano Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aclaró que la “Toma de Caracas”, el pasado jueves, terminó sin hechos de violencia y que “lo sucedido” ocurrió en un sitio distinto al de la convocatoria.
“También debe quedar claro que, desafortunadamente, toda esta circunstancia la está intentando aprovechar el gobierno para sostener lo insostenible, para defender lo indefendible”, expresó el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, en alusión al rechazo multitudinario que recibió el gobierno el 1 de septiembre.
Su declaración se produjo en respuesta a las acusaciones de que ejecutarían actos violentos, como parte de un plan para dar un golpe de Estado.
Mientras, el gobierno siguió efectuando detenciones de opositores.