El presidente argentino Mauricio Macri presentó ayer un plan de lucha contra el narcotráfico que contempla la erradicación del tráfico de drogas elaboradas con residuos de la cocaína, la confiscación de los bienes de los narcotraficantes y la aplicación de tecnología para luchar contra esta lacra.
Macri advirtió de que el narcotráfico no es un problema que aqueja a una zona puntual de Argentina, sino que “se ha extendido por todo el país”.
El incremento de las acciones de las bandas de narcotraficantes se ha convertido en motivo de preocupación para las autoridades, la justicia y la Iglesia católica argentina.
El plan gubernamental también contempla la creación de un instituto para que los altos mandos policiales se capaciten con la guardia de fronteras francesa, políticas de atención de las personas con problemas de adicción y la reinserción laboral de los jóvenes con problemas ocasionados por el consumo de drogas.
