El presidente argentino, Mauricio Macri, anunció ayer medidas para evitar que se produzca un conflicto de intereses en su gestión luego de que varias de las actuaciones de su gobierno quedaran bajo la lupa de la justicia.
Macri también exhortó a que la clase política le acompañe en las reformas políticas y económicas que propuso al llegar al poder hace poco más de un año, en su discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso. El mandatario reconoció que “este camino conlleva dificultades” pero puntualizó que “las mejoras” comienzan a verse en la estancada economía.
“Quiero que todo sea transparente y abierto, que nadie dude de las decisiones que tomo, porque soy el presidente de todos y mi deber ético es defender el interés público y el patrimonio del Estado”, dijo el mandatario al anunciar que en los próximos días el Gobierno publicará “dos decretos sobre juicios y contrataciones” para evitar los conflictos de intereses en la gestión.
Asimismo, y al argumentar que la ética también compromete al sector privado, pidió a los legisladores que aprueben una “ley de responsabilidad empresaria” en casos de corrupción.
Mientras eso ocurría, se escuchó el abucheo de los opositores respecto a varios escándalos que han salpicado a la gestión presidencial. “Basta de mentir. Presidente Off Shore”, rezaban algunos carteles sostenidos por miembros del peronista Frente para la Victoria, que obedece a la expresidenta Cristina Fernández.
