El presidente argentino Mauricio Macri se mostró decidido a vetar ayer la ley que prohíbe los despidos por 180 días y contempla el pago de una doble compensación a los cesanteados, lo que ha generado duras críticas por parte de los sindicalistas argentinos que, por su parte, afirmaron que se realizará un paro por el veto del mandatario a la ley.
El presidente afirmó que la norma que la mayoría de los bloques opositores consiguieron aprobar en la Cámara de Diputados en la madrugada del pasado jueves “va a traer más pobreza”.
“Les digo a aquellos que me dijeron: ‘Pero mirá, no te conviene’... Yo no vine acá para hacer lo que a mí me conviene; yo vine acá para ayudar a que los argentinos tengan una mejor oportunidad”, señaló el presidente.
Macri considera que la llamada ley antidespidos es una mala señal para atraer inversiones. En un intento por desactivar su aprobación, días atrás anunció un acuerdo con decenas de empresas para suspender las cesantías por 90 días que a los sindicatos más combativos les pareció insuficiente.
Macri criticó además al peronista Frente para la Victoria que responde a la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015) por haber impulsado la controvertida ley cuando, en momentos en que esa fuerza gobernaba, “decían ‘este tipo de leyes no generan más empleo, no son buenas para el progreso”.
El presidente sostuvo que en un año Argentina verá“los frutos” de las medidas económicas de ajuste que ha tomado para recortar el déficit público, las cuales han incrementado el descontento social, y destacó que en los últimos días ha tomado “muchísimas medidas para ayudar” a los más desfavorecidos como incrementos en los subsidios para las familias empobrecidas y los jubilados.
