El centrista Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen fueron los que más votos obtuvieron ayer en la primera ronda de las elecciones de Francia, y disputarán la presidencia en un desempate el 7 de mayo, cuyo resultado reconfigurará el panorama político nacional y será crucial para la permanencia del país en la Unión Europea.
Los políticos franceses, tanto de izquierda como de derecha, exhortaron de inmediato a los electores a que impidan la llegada de Le Pen al poder en la segunda vuelta y afirmaron que las agresivas políticas nacionalistas de la candidata contra la Unión Europea y la inmigración podrían resultar desastrosas para Francia.
“El extremismo solo puede traer infelicidad y división a Francia”, afirmó el candidato conservador derrotado Francois Fillon.
“De esta forma no hay más opción que votar contra la extrema derecha”, agregó el político.
VEA Macron saca ventaja a Le Pen y la encarará en segunda vuelta