Con la Oda a la alegría de Beethoven de fondo, Emmanuel Macron fue recibido por miles de franceses que gritaban su nombre frente a la pirámide del Louvre de París, donde él juró que servirá con amor a Francia.
La pirámide de vidrio y aluminio en la explanada del mítico museo parisino resplandeció con luces doradas cuando el presidente electo, de 39 años, arribó al escenario previsto para la ocasión.
“Esta noche, Francia ganó”, clamó ante aplausos y gritos de alegría el centrista proeuropeo, que se convertirá en el presidente más joven de Francia después de haber derrotado ayer con más del 65% de los votos a la candidata ultraderechista Marine Le Pen en la segunda vuelta de las presidenciales.
“Todo el mundo nos dijo que era imposible, pero no conocen a Francia”, añadió.
Mandatarios de Alemania, España, Estados Unidos y otros países, así como dirigentes de partidos políticos extranjeros y de organismos internacionales felicitaron a Macron por su victoria en las elecciones francesas.
