El presidente centrista francés, Emmanuel Macron, aplazó para hoy la presentación de su primer gobierno, a fin de efectuar una “verificación” de las situaciones fiscales y eventuales conflictos de intereses de los futuros ministros.
La decisión es “conforme” a los compromisos de Macron “de moralizar la vida pública”, según el comunicado publicado por el Elíseo para anunciar el aplazamiento.
Tras superar esta etapa, los nuevos ministros “se comprometerán a ejercer su función gubernamental de manera irreprochable”, indica el texto, en un momento en que el 75% de los franceses opina que los cargos electos y los dirigentes políticos son bastante corruptos, según un sondeo reciente. Así, el primer Consejo de Ministros del Gobierno previsto para hoy se celebrará mañana.
Entre sus primeras iniciativas, se espera que presente un proyecto de ley de moralización de la vida pública, con una “prohibición de nepotismo para los diputados”, una clara alusión al escándalo de empleos ficticios que hundió al candidato derechista François Fillon en las elecciones presidenciales.
Los rumores en torno a la composición del gobierno han ido creciendo desde el pasado lunes, tras el nombramiento como primer ministro de Edouard Philippe, un político derechista de 46 años, desconocido para la mayoría de los franceses, que prometió imponer “una nueva dinámica” en el país.
De vuelta a Francia, tras visitar el pasado lunes a la canciller alemana Angela Merkel en Berlín, Macron se reunía ayer con su primer ministro para cerrar la composición de un Ejecutivo en el que pretende unir a figuras de izquierda y de derecha, de cara a los comicios parlamentarios.
A pocas semanas de la votación, el nombramiento de Philippe no es una buena noticia para los dirigentes del partido conservador, que intenta remontar el vuelo tras unas presidenciales catastróficas.
