El Servicio Nacional de Fronteras de Panamá informó que tiene en custodia miles de tucas de madera del árbol cocobolo, en peligro de extinción, valoradas en unos $9 millones en el mercado chino, donde llega de contrabando desde el país centroamericano.
El director del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Frank Ábrego, dijo que la madera en custodia es producto de las confiscaciones de los últimos seis meses en la provincia de Darién, fronteriza con Colombia.
Explicó que madereros “inescrupulosos” se valen de los permisos que la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y las comunidades indígenas les dan para la siembra y la extracción legal de madera teca, para “devastar” a Darién de su madera más exquisita y exótica.
Los madereros han sido sorprendidos en esta actividad utilizando permisos falsos y otros alterados.
“Por eso hoy en día el Senafront tiene alrededor de 9 millones de dólares en madera exótica en custodia”, remarcó.
