CRISIS POLÍTICA

Maduro busca cambios para retomar el diálogo

Maduro busca cambios para retomar el diálogo
Maduro busca cambios para retomar el diálogo

El régimen de Nicolás Maduro busca cambios en el diálogo con la oposición para retornar a la mesa, congelada por el propio Maduro en rechazo a sanciones económicas de Estados Unidos.

Tras firmar un memorando que condena el “bloqueo” estadounidense, el canciller del régimen madurista, Jorge Arreaza, confirmó ayer que se reunirá en Caracas con delegados del Gobierno de Noruega –que media en las negociaciones– para impulsar el proceso que intenta poner fin a la grave crisis política interna.

Noruega insiste en conversaciones

Delegados de Noruega se encuentran en Venezuela para insistir en un diálogo entre la oposición y el régimen de Nicolás Maduro, que congeló las conversaciones hace una semana, informó el presidente encargado, Juan Guaidó. El diálogo, que se inició en Oslo y el 8 de julio se trasladó a Barbados, busca resolver la peor crisis en la historia reciente de Venezuela, reflejada en hiperinflación y el desplome de su vital producción de crudo.



“Habrá contacto [con los enviados] y seguramente lograremos restablecer ese diálogo con un mecanismo repensado, con una reflexión necesaria, que es este momento en el que estamos”, declaró Arreaza a periodistas en la plaza mayor de la capital.

El miércoles pasado, Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional reconocido como mandatario encargado por medio centenar de países, reveló que los emisarios noruegos se encontraban en el país para insistir en las conversaciones.

“Aquel mecanismo que tuvimos hasta hace una semana, el resultado fue el bloqueo, el ataque, el seguir apelando a la conspiración, al golpe de Estado”, denunció Arreaza, miembro del equipo negociador.

“Tenemos que tener un mecanismo que garantice la paz, la convivencia, la coexistencia entre todos”, añadió.

Maduro acusa a Guaidó de promover las sanciones que el pasado 5 de agosto congelaron los activos del país petrolero en Estados Unidos y advierten con represalias a las empresas que negocien con el régimen de Maduro, así como con personas naturales o jurídicas vinculadas a la que Washington tacha de “dictadura”.

Alegando que la negociación había recibido una “puñalada trapera” de Donald Trump, con el aplauso de la oposición al régimen, Maduro suspendió el 7 de agosto el viaje de sus delegados a Barbados, sede de las conversaciones. Arreaza insistió en que el proceso no se ha roto. Maduro “le puso una pausa, nosotros no nos hemos retirado del proceso de diálogo con las oposiciones políticas”, sostuvo el funcionario, retomando una expresión del chavismo para recalcar que sus adversarios están divididos entre quienes quieren una salida pacífica y los que piden una intervención militar, no descartada por Trump.

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