El presidente venezolano Nicolás Maduro presentó ayer, ante el Tribunal Supremo de Justicia, una acción de amparo contra los directivos de la Asamblea Nacional por supuesta usurpación de funciones.
El consultor jurídico de la Presidencia, Elvis Amoroso, informó que el amparo busca “frenar” las acciones del Congreso, al que señaló de “querer inmiscuirse en las funciones constitucionales que tiene el Ejecutivo”.
Amoroso dijo a la televisora estatal que es “inaceptable” que organismos como la Organización de Estados Americanos, las Naciones Unidas y la Unión Europea reciban a los opositores cuando saben que están haciendo una “usurpación de las relaciones internacionales que son exclusivas del presidente”, reportó AP.
La acción legal se produjo tres días después de que Maduro dijera durante un acto público que emprendería una demanda judicial contra los directivos de la Asamblea por considerar que usurparon funciones del mandatario en las relaciones internacionales e incurrieron en “traición a la patria” al promover la aplicación de la Carta Democrática contra Venezuela en la OEA.
El gobernante anunció la iniciativa en respuesta a la decisión del secretario general de la OEA, Luis Almagro, de convocar a una sesión urgente del Consejo Permanente para analizar si Venezuela sufre una alteración del orden constitucional.
En reacción, el segundo vicepresidente de la Asamblea, Simón Calzadilla, declaró, en rueda de prensa: “Uno se pregunta, este gobierno quiere diálogo y hace estas acciones inconstitucionales, de pretender juzgar en violación al artículo 200 a tres diputados de la Asamblea que de paso son los tres miembros de la directiva que representan a este poder y que tienen inmunidad parlamentaria y que el Tribunal Supremo no puede iniciar ningún juicio sin autorización de la Asamblea”.
Agregó que la Constitución dice que acarrea sanciones penales al que viole lo anterior y el TSJ esté admitiendo un recurso para enjuiciar a diputados. “¿Ese gobierno con eso puede decirnos que quiere diálogo? No, eso es una farsa. Queremos decirle a todos los gobiernos del mundo que queremos dialogar y que nos ayuden a que este gobierno se siente a dialogar, pero con seriedad, con una agenda y que respete los acuerdos (...) que reconozca la ‘Constitución’, la Asamblea, pero lo que está haciendo es todo lo contrario”.
