El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, prometió derrotar las sanciones de Estados Unidos (EU) y corregir el rumbo económico del país, hundido en una grave crisis, al jurar ayer como mandatario para un segundo período que comenzará en enero de 2019.
Maduro, con la banda presidencial, juró ante la oficialista Asamblea Constituyente tras ganar los comicios del pasado domingo, boicoteados por la oposición y desconocidos por parte de la comunidad internacional.
“Hace falta una rectificación profunda, hay que hacer las cosas de nuevo y mejor. No estamos haciendo las cosas bien y tenemos que cambiar este país”, reconoció en su discurso ante la cúpula militar y de gobierno.
El mandatario socialista, de 55 años, admitió además que las sanciones impuestas por Washington tras su reelección traerán más dificultades al país petrolero, pues impiden conseguir recursos y “hacer las importaciones necesarias”.
“No puedo engañar a nadie, nos van a crear graves dificultades, dolorosas dificultades, que vamos a enfrentar paulatinamente, las vamos a derrotar. Las sanciones de [Donald] Trump serán anuladas y derrotadas”, aseveró.
Venezuela vive la peor crisis de su historia reciente: hiperinflación, escasez de comida y medicinas, caída brutal de la economía y de la producción de crudo a su nivel más bajo de los últimos 30 años: 1.5 millones de barriles diarios. Maduro también prometió trabajar por la reconciliación y ofreció dejar libres a opositores presos “que no hayan cometido crímenes graves”.