Inesperada y extraordinaria. Así calificó la presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena, la participación en la elección de constituyentes, que cifró en 8 millones 89 mil 320 personas, un 41.53% del padrón electoral.
Las cifras oficiales contrastan con las ofrecidas más temprano por la Mesa de la Unidad Democrática, que aseguró que se había producido un abstencionismo del 88% y que solo 2.4 millones de venezolanos habían acudido a votar, en una jornada que se saldó con 16 muertos.
Lucena señaló que hubo algunos municipios, como en el estado Mérida, donde a las 10:00 p.m. todavía estaban votando, porque tuvieron que reubicar los centros por la violencia registrada.
En ese estado, el alcalde Carlos García denunció más temprano la llegada de dos aviones Hércules con tropas que generaron una desmedida represión, y decenas de personas sacadas de edificios, cuyo paradero desconocía.
La funcionaria electoral anunció que a esa hora ya habían adjudicado su puesto como constituyentes a Cilia Flores, Delcy Rodríguez y Aristóbulo Istúriz.
Luego de que Lucena anunció los resultados, el rector Luis Emilio Rendón informó en su cuenta de Twitter: “Decidí no estar presente en divulgación de resultados por inconstitucionalidad del proceso (...) mi compromiso es con el cumplimiento de la Constitución”.
Dos días antes del proceso rechazó cambios de última hora que, dijo, sumaban a su “inconstitucionalidad elementos contrarios a los principios básicos de una elección”, como que electores pudieran sufragar en cualquier centro de su municipio y un proceso que se desarrollaba con menos auditorías y sin uso de la tinta indeleble.
Maduro reaccionó en un acto público de celebración. Señaló que la constituyente “tiene la fuerza de la legitimidad, la fuerza moral de un pueblo que de manera heroica en condiciones de guerra salió a votar”. “La ANC [Asamblea Nacional Constituyente] debe tener conciencia del poder que va a tener en sus manos (...). Dentro de unas horas tomarán la conducción, el poder y el mando de la Constitución”, dijo y entre las tareas que anunció estuvo la reestructuración de la fiscalía general.
Antes de celebrar, el gobierno ya se había quedado solo. La comunidad internacional rechazó los resultados por considerar ilegítima la convocatoria.





