El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se unió ayer a un grupo de funcionarios de su gobierno que han sido sancionados por el Gobierno de Estados Unidos (EU) con su inclusión en la llamada lista Clinton.
El Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) comunicó ayer la medida –que incluye congelamiento de bienes–, fundamentada en la orden ejecutiva 13692, dictada en 2015 por el entonces presidente Barack Obama (2009-2017).
Esa orden estableció que, ante la situación del país, Venezuela representa “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EU”.
A través de una nota de prensa, el Departamento del Tesoro afirmó que “las elecciones ilegítimas [del domingo] confirman que Maduro es un dictador que ignora la voluntad del pueblo”, y que al sancionar a Maduro, EU expresa “su oposición a las políticas de su régimen”, y su apoyo a los venezolanos que intentan retornar su país “a una democracia plena y próspera”, dijo el secretario del Tesoro Steven T. Mnuchin. “Todo aquel que participe en esta ANC [Asamblea Nacional Constituyente] ilegítima quedará expuesto a futuras sanciones por su papel en debilitar los procesos e instituciones democráticas” del país, añade el texto.
