El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, deslizó el pasado martes la posibilidad de un adelanto de las elecciones legislativas para recuperar el control de la Asamblea Nacional, aunque no explicó el camino legal que llevaría a dicho escenario.
Maduro dijo que en los comicios de gobernadores –aplazados el martes para 2017 por el Consejo Nacional Electoral (CNE)– el oficialismo espera tomarse revancha del revés sufrido en las parlamentarias de diciembre de 2015, pero enseguida manifestó que la “sacada de clavo” podría llegar antes con una nueva elección legislativa.
“En las elecciones regionales yo estoy seguro (...) vamos a tener una destacada participación. Creo que ese es el momento en que nos vamos a sacar el clavo. Pudiera ser antes que las circunstancias de la historia nos lleven a una elección para recuperar la Asamblea Nacional”, señaló en su programa semanal de televisión En Contacto con Maduro.
“No digo más, solamente que cumpliríamos con la Constitución”, añadió sin ahondar en las razones y las formas.
La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) –integrada por una treintena de partidos de oposición– ganó las legislativas del 6 de diciembre de 2015, poniendo fin a 17 años de hegemonía chavista en la Asamblea. Pero prácticamente todas sus decisiones han sido anuladas por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), al que acusa de servir al gobierno y que declaró en desacato a la directiva parlamentaria por haber juramentando a tres diputados cuya elección impugnó el oficialismo.
A raíz de esa declaratoria, Maduro –a quien la oposición busca sacar del poder mediante un referendo revocatorio– considera que la Asamblea está en proceso de “autodisolución”, ya que fue declarada en desacato por el TSJ.
Es “una Asamblea Nacional inútil, desnaturalizada, írrita, una Asamblea Nacional que es el fracaso más grande que se ha visto en (...) estos 16 años del siglo XXI”, afirmó el presidente. Y dirigiéndose a algunos de sus más cercanos colaboradores invitados al programa, añadió: “Hay que prepararse (...) porque podría ser el momento que estamos esperando, aquel del que hemos hablado”.
Maduro, enfrentado a una severa crisis económica que minó su popularidad, respaldó la decisión del CNE de aplazar las votaciones para gobernador, y advirtió a los partidos de la MUD que podrían perder el derecho a participar en esos comicios y los municipales de 2017 si no renuevan su inscripción ante el CNE.
“Si la derecha sigue con sus caprichos de un referéndum, que ya fracasó, seguirá saliéndose cada vez más de la ley y vendrán las elecciones de gobernadores y participaremos nosotros”, afirmó el presidente.
La coalición opositora, que el próximo 26, 27 y 28 de octubre recogerá las firmas (20% del padrón) para la convocatoria del referendo revocatorio, presionó infructuosamente para que las elecciones de los gobernadores de los 23 estados del país se realizaran a finales de este año. La Constitución fija un período de cuatro años para estas autoridades, que se cumple en enero de 2017.
“Las elecciones regionales quedan establecidas para finales del primer semestre de 2017”, dijo Tibisay Lucena, presidenta del CNE, en una declaración televisada, sin ofrecer una justificación de la decisión.
En las últimas elecciones regionales, celebradas en diciembre de 2012, los partidarios del chavismo ganaron 20 de las 23 gobernaciones en disputa. Pero, según la mayoría de las encuestas locales, el panorama no sería el mismo si los votantes acudieran a las urnas hoy.
Lucena también informó que se fijaron elecciones municipales para el segundo semestre de 2017.
“Denunciamos ante el país y el mundo que esta decisión del CNE se inscribe en el peligroso marco de un régimen colocado claramente fuera de la Constitución”, dijo la MUD en un comunicado. “El tardío cronograma anunciado revela la gravísima irresponsabilidad institucional que caracteriza el accionar de la mayoría pro oficialista del directorio del CNE”, agregó el secretario general, Jesús Torrealba, quien también calificó el cronograma de ilegal e inconstitucional.
