El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, nombró ayer un nuevo ministro de Salud, el octavo desde que asumió el poder en 2013, en medio de una severa escasez de medicinas y el colapso del sistema hospitalario.
Maduro designó a Carlos Alvarado, médico fisiatra que dirige la formación de personal para la Misión Barrio Adentro, plan estatal con módulos de salud en sectores populares.
Al anunciar su decisión en Twitter, el gobernante socialista apuntó que Alvarado tendrá la tarea de “avanzar en un sistema integrado de salud que incluya desde la atención primaria hasta la distribución de medicamentos a la población”.
El desabastecimiento de fármacos ronda el 85%, y es casi total en el caso de enfermedades de alto costo, según la Federación Farmacéutica.
En tanto, la escasez de insumos y material médico-quirúrgico en los hospitales sobrepasa 90%, de acuerdo con la Federación Médica.
La oposición, Estados Unidos y varios países latinoamericanos denuncian que Venezuela padece una “crisis humanitaria” y exigen la apertura de un canal para el ingreso de medicinas.
Ayer, enfermeras de varias regiones iniciaron una huelga por mejores condiciones y salarios, medida que se suma a las continuas protestas de médicos y pacientes.
“[Alvarado] es una persona de carrera, con trayectoria, a diferencia de otros ministros. Ojalá decida guiarse por sus principios y no por líneas políticas”, dijo Francisco Valencia, director de la oenegé Codevida, que defiende los derechos de los enfermos.
