“Maduro, no te queremos derrocar, te queremos revocar, que es algo completamente distinto, te vamos a revocar con los votos del pueblo”.
Así respondió ayer Jesús Chuo Torrealba en representación de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), a las acusaciones del gobierno del presidente Nicolás Maduro, que reiteró las supuestas intenciones golpistas de la oposición, con las que justifica la detención de líderes políticos y autoridades electas en los últimos días.
En una rueda de prensa, el secretario ejecutivo de la MUD, dijo que el Gobierno fue desmentido por la realidad en la llamada Toma de Caracas (1S), porque dijo que habría violencia y la marcha se produjo de forma pacífica, pero en vez de reconocerlo insiste en hablar de golpe.
“¿Qué golpe de Estado va a buscar una oposición como la Unidad Democrática, cuando venimos de arrasar en las elecciones parlamentarias, cuando hoy todas las encuestas nos dan una ventaja de 80-20 y cuando nuestra demanda fundamental es cronograma electoral, 20%, RR [referendo revocatorio] y elecciones regionales. Pero ellos insisten en su tesis peregrina e intentan montar falsos positivos y excusas para tratar de apuntalarla”, remarcó Torrealba, acompañado de Henry Ramos Allup y Julio Borges, entre otros dirigentes.
La postura del Gobierno fue reiterada ayer, cuando ante el cuerpo diplomático acreditado, la canciller Delcy Rodríguez y el ministro de Interior, Néstor Reverol, informaron de la existencia del supuesto plan para realizar acciones terroristas, incluidos “asesinatos selectivos” para ejecutar un golpe. También insistieron en que los líderes detenidos en los últimos días, la mayoría de ellos del partido de Leopoldo López, Voluntad Popular, tenían materiales explosivos cuando fueron arrestados y que se les incautó dispositivos con información que incluía una agenda de acciones y responsables.
“Los servicios de inteligencia suministraron unas coordenadas donde operaban campamentos paramilitares muy cerca de Miraflores y de las rutas de acceso a Miraflores (...) localizando durante la inspección un lote de armas de guerra, municiones de diferentes calibres, material explosivo y prendas militares (...) incluido un rifle para uso de francotiradores, con una mira telescópica y supresor de sonido (...), lo que nos lleva a presumir de acuerdo a las investigaciones, que iba a ser utilizado para asesinatos selectivos en la concentración del 1S y modelar así un 11 de abril para provocar un golpe de Estado”, aseguró Reverol, quien agregó que en ese momento podían decir que habían derrotado el golpe.
La canciller insistió en que la convocatoria a la marcha tenía objetivos desestabilizadores y que gracias “a la acción preventiva del Gobierno se desmanteló una masacre”.
Horas antes de los anuncios del Gobierno, el alcalde de El Hatillo, David Smolansky, denunció una nueva detención, la del alcalde Delson Guarate por agentes de inteligencia. También se denunció que la vivienda del alcalde fue allanada por decenas de agentes, que entraron violentamente.
“Es claro que quieren sembrarle evidencia falsa, ya que cuando violentaron el hogar de Delson no había nadie en la casa”, advirtió la dirigente de Voluntad Popular Adriana Pichardo.
La oenegé Foro Penal Venezolano reportó ayer que tenían registradas 126 detenciones entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre, de los cuales 89 ya habían sido liberados.
