Puentes, calles, veredas, paradas y hasta bancas se han convertido en los hogares de cientos de personas que pernoctan en las calles.
Solo en el distrito de Panamá se han contabilizado más de 500 personas en situación de indigencia.
Isaac Atencio, director del Departamento de Gestión Social del Municipio de Panamá, explica que, en la mayoría de las veces, las personas que viven en situación de indigencia son adictas a las drogas o el alcohol, han perdido su empleo o están en las calles tras haber sido abandonadas por sus familias, debido a que padecen algún tipo de enfermedad de transmisión sexual, o por el simple hecho de llegar a la tercera edad.
Para atender a esta población, Atencio informó que la municipalidad hace operativos tres veces al mes.
Una vez recogidos, los indigentes son enviados a la Fundación Remar, con la que la Alcaldía tiene un convenio y a la cual apoya con un subsidio anual de $200 mil.
Allí, detalla Atencio, se inicia un proceso de desintoxicación, se busca a su familia y voluntariamente comienzan un programa de rehabilitación y capacitación en el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano, con la idea de reinsertarlos en la sociedad.











