Miles de personas se manifestaron ayer en Londres contra las medidas de austeridad del gobierno conservador y pidieron la dimisión de la primera ministra, Theresa May, tras sus desastrosos resultados en las elecciones del mes pasado.
Tras guardar un minuto de silencio en honor a las víctimas del incendio en la torre Grenfell, el pasado 14 de junio, en el que murieron al menos 80 personas, y aplaudir a los servicios de emergencia, los manifestantes empezaron a caminar hacia el Parlamento.
A última hora de la tarde, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, se dirigió a la multitud delante del Parlamento. En su discurso, aseguró que la política del Gobierno es “brutal para los más pobres”.
La protesta apoyada por los sindicatos fue convocada por la Asamblea del Pueblo, un movimiento antiausteridad, un día después del incendio, que describió como “el ejemplo más trágico de las posibles consecuencias de la austeridad”.
Esta manifestación se celebra al término de otra semana complicada para May. La primera ministra, cuyo Partido Conservador perdió la mayoría absoluta en el Parlamento el mes pasado, superó por poco una moción de confianza el pasado jueves, gracias al apoyo del partido ultraconservador norirlandés DUP.