Una muchedumbre atestó ayer una histórica iglesia afroestadounidense en el centro de Washington para una de decenas de protestas en Estados Unidos (EU) en respaldo a los derechos de los inmigrantes.
Entre los presentes había inmigrantes sin autorización para estar en el país acompañados de sus parientes y defensores. También asistieron representantes de grupos sindicales y defensores de los derechos de la mujer.
La fila para entrar a la Iglesia Metropolitana AME se extendía más de una cuadra. Los participantes llevaban pancartas con mensajes como “Resistir el odio de Trump” y “Tú, yo, todos somos América”, este último en español.
Los oradores denunciaron al presidente electo Donald Trump por su retórica antiinmigrante y su promesa de erigir un muro en la frontera con México.
“Muchos como yo se sienten avergonzados de su estatus, por la intolerancia y el odio hacia los inmigrantes y refugiados”, dijo Max Kim, de 19 años, que fue traído de Corea del Sur cuando tenía seis años y no tiene permiso legal para estar en el país. “Yo estoy aquí porque no tengo nada de qué disculparme. No estoy avergonzado de mi estatus, porque es un recordatorio constante para mí mismo de que tengo algo por qué luchar”.
La muchedumbre exhortó a Trump y al Congreso, de mayoría republicana, a no anular el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), creado por una orden ejecutiva del presidente Barack Obama, el cual está dirigido a ayudar a personas como Kim que fueron traídas al país cuando eran niños. “Funciona y soy prueba viviente de ello”, dijo Martín Batalla Vidal, uno de 750 mil jóvenes inmigrantes cubiertos por el programa.
Mientras, en Washington, al grito de “sin justicia no hay paz”, cientos de manifestantes liderados por el reverendo Al Sharpton marcharon por la Explanada Nacional hacia el mausoleo de Martin Luther King Jr., a unos 3 kilómetros del Capitolio, donde Trump jurará como el nuevo líder. “Nos reunimos, no como personas con odio, sino como personas con esperanza”, dijo Charley Hames Jr., presidente de la sede en Oakland, California, del grupo de defensa de los derechos civiles liderado por Sharpton.
