Manifestantes salieron a las calles de Brasil ayer para pedir la salida definitiva de la suspendida presidenta Dilma Rousseff o en grupos más pequeños a defender su permanencia, en un clima preolímpico a cinco días del inicio de los Juegos de Río-2016.
En Río de Janeiro unos 4 mil manifestantes protestaron contra la presidenta izquierdista en la calzada de la playa de Copacabana, estimó un periodista de la AFP, corazón turístico de esta ciudad que acogerá los Juegos Olímpicos entre el 5 y el 21 de agosto.
La policía carioca no entrega cifras sobre participación en protestas. Varios camiones de sonido tocaban samba y el himno nacional mientras manifestantes desplegaban a pleno sol un enorme cartel con el mensaje “Fuera Dilma y prisión para Lula”, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, antecesor de Rousseff, atribulado por casos judiciales. “Queremos nuestro país de vuelta y que esta gente se vaya”, declaró Vilma Moniz Portella, una abogada de 68 años que llevaba un pequeño muñeco inflable del juez anticorrupción Sergio Moro, que lleva adelante la investigación sobre el fraude en Petrobras que ha alcanzado a la élite política y empresarial brasileña.
El ambiente era festivo y familiar en medio de la tradicional muchedumbre que cada domingo invade la costanera carioca. La dueña de casa Daysa Barela, de 52 años, afirmó que la manifestación es mucho más pequeña que otras anteriores que llevaron cientos de miles de personas a la calle, porque “la gente está asustada por el terrorismo o porque el Partido de los Trabajadores pueda atacarlos”. Pero uno de los muchos vendedores de banderas y muñecos inflables tenía una explicación bastante más probable: Lula y Rousseff ya están casi fuera de combate.
Quien fue su vicepresidente, Michel Temer, asumió de manera interina y puede llegar a terminar el mandato hasta fines de 2018 si Rousseff es destituida definitivamente al término del juicio político, que se espera para después de los Juegos.
Las manifestaciones contra Rousseff fueron convocadas por el grupo Vem pra Rua (Ven a la calle) y se replicaron en varias otras ciudades brasileñas como Recife y Salvador en el noreste o Belo Horizonte, en el sureste, donde llegaron miles de personas, según los organizadores.
También se registraron algunas pequeñas manifestaciones contra Michel Temer convocadas por el llamado Frente Pueblo sin Miedo en varias ciudades del país.
En Sao Paulo, que ya registró en el pasado multitudinarias protestas, se registraron por la tarde manifestaciones tanto contra como a favor de Rousseff.
