Durante su época como coordinadora de los centros de llamada de Cambio Democrático (CD), María Cristina González retenía cerca del 69% de los salarios que provenían de los fondos de la Asamblea Nacional.
Así lo afirmó Giancarlo Terán, exsupervisor del “call center” oficialista en el edificio H2O, en avenida Balboa, quien aseguró que los cheques mensuales debían ser depositados en la cuenta de González para que ella se quedara con parte del dinero.
En 2013, por ejemplo, Terán obtuvo dos contratos con el Legislativo por un total de $22 mil 700 por sus labores como defensor de la gestión de Ricardo Martinelli. Sin embargo, él asegura que su salario mensual proveniente de la Asamblea Nacional apenas fue de $600 ese año.
Es decir, González habría retenido cerca de $15 mil 500 de los pagos a Terán.
Los salarios provenientes del Legislativo no eran los únicos emolumentos que recibía Terán. Al ocupar el cargo de supervisor, el gobierno lo incluyó en una planilla del Ministerio de Comercio e Industrias, con un salario mensual de mil dólares.