El presidente ruso Vladimir Putin recibió ayer a la candidata presidencial francesa de ultraderecha Marine Le Pen, quien llegó sin previo aviso horas después de una visita anunciada a la cámara baja del Parlamento ruso.
Le Pen exhortó a la colaboración entre los dos países para salvar al mundo del globalismo y del fundamentalismo islámico, posiciones similares a las del Kremlin.
Le Pen ha viajado muchas veces a Rusia y se ha reunido con legisladores de ese país. Mientras, Moscú corteja a los partidos europeos de ultraderecha en medio de las fricciones provocadas por el conflicto en Ucrania y la guerra en Siria.
Desde hace años Putin también se reúne frecuentemente con el ex primer ministro francés Francois Fillon, ahora candidato presidencial del Partido Republicano (centroderecha).
Putin dijo que de ninguna manera quiere influenciar los acontecimientos, en alusión a las próximas elecciones, y que solo se reservan el derecho de reunirse con todas las potencias políticas, tal como hacen sus socios en Europa y Estados Unidos.