La policía de Bangladesh anunció ayer la muerte, en un operativo cerca de Daca, de tres yihadistas, incluyendo al presunto autor intelectual de una sangrienta toma de rehenes en un restaurante en julio pasado, que dejó 22 muertos, incluyendo a 18 extranjeros.
El presunto cerebro del ataque, Tamim Chowdhury, quien tiene nacionalidad canadiense y bangladesí, estaba siendo buscado desde el ataque. La policía había ofrecido una recompensa de 25 mil dólares por cualquier información que permitiera encontrarlo.
La policía se enfrentó a tiros durante una hora con los yihadistas pertenecientes al JMB, que estaban escondidos en Narayanganj, una localidad a 25 kilómetros al sur de Daca, dijo Sanwar Hossain, un alto responsable de la policía. El JMB es un grupo islamista local prohibido y acusado del asesinato de docenas de extranjeros o miembros de minorías religiosas.
La primera ministra de Bangladesh, Sheij Hasina, se congratuló por el trabajo de la policía y de los servicios de inteligencia, asegurando que el país estaba ahora “protegido de una nueva desgracia”.
Confirmando que “uno de los principales cerebros” del ataque de julio había sido abatido, la primera ministra también declaró a la prensa que “eliminar a los extremistas” permitiría reforzar “la confianza del pueblo”.
El pasado 1 de julio, al menos cinco hombres tomaron por asalto el restaurante Holey Artisan Bakery, ubicado en un barrio acomodado de Gulshan, y ejecutaron a 22 rehenes, la mayoría de ellos italianos y japoneses.