El dirigente médico Mauro Zúñiga ratificó ayer la denuncia de que el expresidente Ricardo Martinelli interceptó sus correos electrónicos y ordenó darle seguimiento a él y a sus familiares entre 2012 y 2014.
Durante su comparecencia como testigo en el juicio que se le sigue a Martinelli por los pinchazos, Zúñiga narró que cuando una persona lo llamaba y la conversación finalizaba, él no cerraba el teléfono de inmediato, sino que lo dejaba abierto unos minutos. Era en ese momento cuando escuchaba una voz masculina que le advertía que dejara de criticar al gobierno, ya que ello tendría consecuencias.
Detalló que en más de una ocasión quienes vigilaban su casa bajaban los vidrios de las ventanas del carro en el que se encontraban y lo amenazaban. Le decían que los mensajes se los mandaba el número uno.
Otro de los testigos que participó ayer en el juicio fue Javier Quirós, exfuncionario del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), quien confirmó que después del torneo electoral de 2014 su superior Ronny Rodríguez –entonces subdirector de la entidad– le ordenó a él y a su compañero Júbilo Grael llevar un rack –con parte de los equipos espías– desde el edificio 150 del CSN a Monte Oscuro, donde se ubica la sede del Super 99, una de las empresas de Martinelli.

Quirós, quien hoy trabaja en la Dirección de Recursos Humanos del Servicio Nacional Aeronaval, relató que estando en la cobertura de una protesta en el parque Porras, su compañero Grael recibió una llamada de Rodríguez para que regresaran al CSN, y al llegar se les informó que debían trasladar un rack que se encontraba en una camioneta pick up que, a su vez, estaba aparcada en la planta baja del CSN . En el puesto delantero subieron Grael, Rodríguez y el chofer, y él a la parte de atrás.
Dijo que del CSN salieron por El Chorrillo hasta la Presidencia, y allí Rodríguez se bajó. Luego de 10 minutos, retornó y le dijo a Grael que fueran a Monte Oscuro.
Precisó que al llegar a las instalaciones del Super 99 ingresaron con el carro y tres vigilantes bajaron el rack.
Además, contó que en una ocasión el también agente del CSN William Pittí le ordenó trabajar en la mudanza de ciertos equipos instalados en el edificio 150, entre estos, una copiadora y equipos de oficina, material que luego fue llevado a un local conocido como La Villa.
Ayer, el tribunal admitió la introducción de las pruebas documentales 29 y 30, que contienen una nota enviada por el jefe del CSN, Rolando López, al magistrado de la Corte Suprema de Justicia Harry Díaz, quien actuó como fiscal cuando el caso se encontraba en la Corte.
Esa documentación contenía los ascensos dados a Ronny Rodríguez de teniente a comisionado en un lapso de cinco años.
Por su parte, Carlos Carrillo, del equipo de abogados del expresidente Martinelli, aseguró que ninguno de los dos testigos que declaró ayer en el juicio vinculó a su cliente con los delitos por los que se le procesa.