Los tambores de guerra vuelven a sonar entre los gremios médicos del país. Un anteproyecto de ley que fue presentado en la Comisión de Trabajo, Salud, y Desarrollo Social, de la Asamblea Nacional, los mantiene en alerta.
Se trata de la propuesta legislativa 130, que reconoce como especialidad la medicina ocupacional, y a la vez regula la práctica profesional de los médicos que prestan servicios de salud en esta área, pero, a juicio de los profesionales de esta rama, la propuesta busca flexibilizar los requisitos para los que quieran ejercer la medicina ocupacional.
El documento, que forma parte de una iniciativa ciudadana, llegó a la comisión de la mano de su presidente, José Luis Pepe Castillo, diputado del Partido Panameñista por el circuito 4-3 de Bugaba, Chiriquí.
El anteproyecto establece, por ejemplo, que se reconocerá como especialista en medicina del trabajo u ocupacional a los galenos que tengan maestrías en salud ocupacional con un mínimo de 36 créditos (equivalente a un año y medio).
Daniel Ábrego Echeverría, presidente de la Asociación Panameña de Medicina del Trabajo (Apamet), manifiesta que este aspecto es contrario a lo que establece la Resolución No. 12 de 3 de septiembre de 1991 (que reglamenta la idoneidad de los especialistas en medicina del trabajo o medicina ocupacional), que señala que se debe contar con un mínimo de tres años de formación académica.
“Es importante valorar el impacto negativo sobre la salud de la población si se relajan los controles para el otorgamiento de la idoneidad para el ejercicio de las especialidades”, adujo Ábrego, uno de los 14 médicos que ejerce la medicina ocupacional en el país.
Explicó que para llegar a tener la idoneidad es indispensable cumplir varios requisitos, como tener maestría de 62 créditos, y no 36 como dice la iniciativa de Castillo.
“Pedimos que no se baje el nivel de los profesionales, porque ya la medicina ocupacional está regulada en el país”, enfatizó.
En una carta enviada al ministro de Salud, Francisco Javier Terrientes, representantes de gremios como Apamet, la Comisión Médica Negociadora Nacional, el Colegio Médico de Panamá, y la Asociación de Médicos Odontólogos y Profesionales Afines de la Caja del Seguro Social, le piden hacer lo pertinente “para salvaguardar la legalidad y el derecho de esta especialidad médica, que ya ha sido regulada desde 1991”.
EL MOTIVO
Sin embargo, en la exposición de motivos de la propuesta, Castillo plantea que actualmente en Panamá existe un déficit de especialistas en medicina ocupacional, por lo que este espacio es suplido por médicos generales. Señala que esta situación ha favorecido el surgimiento de ofertas académicas en las diferentes universidades del país que cuentan con los planes de estudio y los créditos necesarios para la preparación de estos profesionales.
Agrega que cuando se necesita la comprobación de los tres años consecutivos de entrenamiento académico práctico, así como el año de ergonomía exigido por el Consejo Técnico de Salud, “no es posible completarlos, pues nuestro país no cuenta con un centro de enseñanza superior con planes académicos que cumplan estos requisitos”.
A FAVOR
El proyecto también tiene quien lo aplauda. La Asociación de Médicos Ocupacionales de Panamá (AMOP) manifestó su apoyo a través de un comunicado.
“Actualmente nos mantenemos realizando gestiones con diferentes autoridades con la intención de regular la práctica exclusivamente de la medicina ocupacional mediante la iniciativa legislativa 130, y garantizar que la salud ocupacional mantenga altos estándares de acuerdo con las normas nacionales e internacionales”, indican.
Y es que Jazmín Ceballos, secretaria de la AMOP, fue una de las proponentes de la iniciativa ciudadana que acogió el diputado Castillo.
Actualmente la propuesta espera que los comisionados la discutan en primer debate, pero a la fecha, la instancia que dirige Castillo no se ha reunido para abordar el tema. Y a juzgar por las posiciones de los gremios, el debate no será fácil.
