El Ministerio de Educación (Meduca) evaluará los conocimientos, habilidades y competencias que poseen los jóvenes de 15 años que cursan estudios en grados inferiores a su edad, al igual que los que han abandonado el sistema escolar.
Panamá, en conjunto con países como Guatemala, Honduras, Paraguay, Senegal y Zambia, participará del componente C del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes para el Desarrollo (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), por medio del cual se busca tener un perfil de referencia sobre la preparación que tiene esta población de 15 años.
El coordinador del proyecto por parte del Meduca, Jahir Calvo, explicó que actualmente se trabaja en la preparación de la “prueba piloto”.
Esta será aplicada a principios de 2017 a mil 200 jóvenes, que tendrán que ser captados en las calles, mientras que la prueba definitiva se le pondrá a 2 mil 700 adolescentes en todo el país.
Calvo informó que decidieron participar de este proyecto con el fin de conocer “qué tan preparados están nuestros jóvenes para enfrentar los desafíos diarios que plantea la edad adulta en la sociedad moderna, además de conocer los avances [del país] en materia educativa”.
Añadió que también se pretende contar con información científica que permita identificar las fortalezas y debilidades educativas, además de evaluar si las últimas intervenciones en educación han tenido algún impacto en los aprendizajes y competencias de los jóvenes de 15 años. Igualmente, se busca fundamentar la toma de decisiones en la política pública educativa del país.
Sostuvo que Panamá confirmó a la OCDE la intención de participar en esta prueba a principios de este año, aunque el interés venía desde 2015. Adujo que las áreas que se medirán son las competencias de lecturabilidad y que los resultados se darán a conocer en 2019.
INICIATIVA POSITIVA
Para el exministro de Educación, Miguel Ángel Cañizales, se trata de una iniciativa positiva porque busca rescatar a una población que en estos momentos está en la calle y fuera del sistema educativo.
Cañizales, quien estimó que aproximadamente 200 mil jóvenes están fuera del sistema escolar, manifestó que esta prueba permitirá conocer cuáles son sus competencias y los motivos que los llevaron a abandonar las aulas.
Por su parte, la vicepresidenta de Unidos por la Educación, Nivia Rossana Castrellón, explicó que el proyecto está en su etapa inicial.
Añadió que la prueba es esencial para conocer qué habilidades, actitudes y competencias tienen los jóvenes rezagados o que han abandonado el sistema educativo.
Este, dijo, es un sector que no es fácil de identificar, pues no está concentrado en un sitio en particular, como es un centro educativo, lo que significa que se tiene que utilizar una metodología y estrategia diferente para localizarlo.
Castrellón indicó que se trata de una población en riesgo y con serias dificultades de inclusión, por lo que visibilizarla ayudará a entender la relación educación-pobreza y los requerimientos para lograr la retención escolar y un mejor aprovechamiento académico.
