Cinco días después de que el magistrado Jerónimo Mejía –juez de garantías en el caso de los pinchazos– anunciara que activó los trámites para la extradición del expresidente Ricardo Martinelli por este caso, el hermetismo que guarda es total y ello ha provocado serios cuestionamientos de la sociedad civil.
Mejía no ha contestado llamadas a su celular ni mensajes que le ha dejado este diario para conocer cuáles han sido las acciones legales que ha tomado en este proceso, en el que se acusa a Martinelli de la supuesta comisión de delitos contra la inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad.
También se consultó con la Secretaría de Comunicación del Órgano Judicial y la encargada, Gloria Leiva, informó que no podía dar información al respecto.
El silencio del magistrado creó más incertidumbre, cuando la Cancillería informó ayer en la tarde que no ha recibido la solicitud de extradición. Al mismo tiempo, el director de la Policía Nacional, Omar Pinzón, confirmó que si bien Mejía le remitió una nota para detener a Martinelli en Panamá, no envió una petición de captura a Interpol, acto que todavía debe concretar.
Carlos Lee, de la Alianza Ciudadana Pro Justicia, dijo que ante la especulación que existe por la falta de claridad e información de Mejía, es recomendable que la Corte Suprema de Justicia diga cuáles han sido sus acciones en el caso.