La canciller alemana Angela Merkel, afectada por dos derrotas legislativas regionales que cuestionan su política de acogida a refugiados, mostró firmeza ayer en la lucha contra la inmigración ilegal, apoyada por sus homólogos regionales reunidos en Viena.
Merkel, reunida en la jornada con jefes de gobierno de los países de los Balcanes, declaró que las naciones europeas deben firmar más acuerdos de repatriación de migrantes con los países de origen de estos.
“Queremos parar la inmigración clandestina sin olvidar nuestras responsabilidades humanitarias”, declaró Merkel, cuyo partido sufrió una humillante derrota electoral en Berlín hace menos de una semana.
A la reunión de Viena acudieron, entre otros, el primer ministro húngaro Victor Orban, muy crítico con la política de Merkel; el griego Alexis Tsipras, cuyo país alberga a unos 60 mil inmigrantes; y el búlgaro Boyko Borisov, cuyo territorio registra un gran tránsito de indocumentados.
“Hay que pactar acuerdos con terceros países, sobre todo en África, pero también con Pakistán y Afganistán (...) para que quede claro que los que no tienen derecho a quedarse en Europa sean repatriados a sus países de origen”, añadió Merkel.
El canciller austriaco, Christian Kern, por su parte, explicó antes de la reunión que el objetivo es “acelerar” la coordinación ante la peor crisis migratoria en el continente desde 1945.
Esto incluye una “mejora masiva” de la seguridad en las fronteras exteriores del bloque, más esfuerzos para acoger dignamente a los candidatos al asilo y, a más a largo plazo, un “Plan Marshall” para África.
“En estos momentos hay una serie de medidas individuales, pero no una pauta común europea”, explicó Kern al diario Kleine Zeitung.
El año pasado, centenares de miles de personas, la mayoría de las cuales huían de la guerra en Siria, emprendieron la ruta desde Grecia hasta la región occidental de los Balcanes, para entrar en Austria rumbo a Alemania y los países escandinavos.
El fenómeno provocó el auge de los partidos populistas, como Alternativa para Alemania (AfD), formación de extrema derecha que obtuvo un buen resultado electoral en Berlín.
La Unión Europea (UE) inaugurará el próximo 6 de octubre, en la frontera búlgaro-turco, un nuevo cuerpo multinacional de guardias fronterizos que reemplazará a la agencia Frontex.
En marzo pasado, el cierre de la “ruta de los Balcanes” por iniciativa de Austria y la firma de un controvertido acuerdo de repatriación de migrantes entre la UE y Turquía llevaron a una reducción de la inmigración.


