Los ciudadanos de cuatro estados mexicanos acudieron a votar ayer para elegir tres gobernadores, así como diputados y alcaldes, en unas elecciones cuyo resultado marcará el panorama político hacia los comicios presidenciales de 2018 y el futuro del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que pertenece el presidente Enrique Peña Nieto.
La votación más reñida y la de mayor repercusión nacional --que ha estado precedida de numerosas denuncias de compra de votos y acciones intimidatorias para inhibir la participación-- es la del estado de México, el más poblado del país, el de mayor influencia económica y política, y donde el PRI podría perder por primera vez después de gobernar ininterrumpidamente durante 88 años.
En total, casi 20 millones de mexicanos, un cuarto de los electores del país, estaban llamados a las urnas ayer, domingo.