Países latinoamericanos sumados a Estados Unidos y Canadá preparan una resolución en la Organización de Estados Americanos (OEA) para presionar a Venezuela. Así lo manifestó el canciller mexicano Luis Videgaray al diario estadounidense The Wall Street Journal (WSJ). “Sentimos que ha llegado el momento de actuar”, dijo Videgaray al diario, en una declaración que ayer fue confirmada por la Cancillería mexicana.
Indicó al diario que Estados Unidos (EU) y México han estado trabajando en forma conjunta ante las otras naciones del continente para obtener el mayor número posible de firmas.
Un funcionario del Departamento de Estado no confirmó la preparación de la resolución, pero expresó que EU espera “muy pronto” ver “una sesión especial del Consejo Permanente de la OEA para discutir la situación”. “Hay una creciente preocupación entre los Estados miembros de la OEA sobre la situación cada vez más terrible en Venezuela y creemos que la OEA es el foro apropiado”, dijo la fuente en un correo electrónico a la AFP.
Según el WSJ, el esfuerzo ya habría obtenido el apoyo de unas 14 naciones.
La elaboración del documento, corroborada por diplomáticos latinoamericanos en Washington, engloba prácticamente los 15 países que el año pasado firmaron una declaración exigiendo a Venezuela cumplir las etapas de un referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro, que fue suspendido en octubre.
Hasta ahora, apuntó el diario, se han negado a adherir a la declaración “aliados más próximos de Venezuela, como Ecuador, Bolivia, Nicaragua, El Salvador y República Dominicana”.
Para lograr la aprobación de una resolución en la OEA, se requiere el apoyo de al menos 18 países tan solo para debatir el texto y ponerlo a votación. Clave en las negociaciones será el bloque de 14 países del Caribe, aliados de Venezuela, que les suministra petróleo en condiciones preferenciales.
“Trump ha llamado a países del Caribe esta semana”, según un diplomático latinoamericano en EU.
Según un borrador de la declaración mencionado por el periódico, los países consideran prioritaria “la liberación de prisioneros políticos, el reconocimiento de la legitimidad de las decisiones de la Asamblea Nacional (...) y el establecimiento de un calendario electoral”.
Oenegés venezolanas denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que 6 mil 893 personas han sido arrestadas “con fines políticos” desde enero de 2014, y actualmente hay 115 “presos políticos”.
Santos rechaza incursión de militares venezolanos
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, rechazó ayer la incursión de militares de Venezuela en tierras de Colombia y anunció que “personal militar” permanecerá en la zona para garantizar la soberanía. “Acabo de hablar con el presidente Nicolás Maduro, a quien le manifesté que para Colombia es totalmente inaceptable la situación que se ha producido”, dijo Santos, sobre la instalación de un campamento militar venezolano en el fronterizo departamento de Arauca. “Me ha asegurado que ha ordenado el retiro de las tropas (...) y acordamos que mantendremos el diálogo y las vías diplomáticas hasta que se normalice la situación”, añadió el jefe de Estado al leer un comunicado.
“El director de Soberanía de la Cancillería, Ricardo Montenegro, llegó al lugar y comprobó que el área donde están los militares venezolanos es territorio colombiano”.
Édgar Camacho, el colombiano dueño de la finca en la que los militares venezolanos acampan desde el pasado martes en la tarde, estimó en unos “60 a 100” los uniformados y denunció que le dañaron sus cultivos. “Llegaron ahí y le dieron machete a las matas de plátano para hacer campamento y armar carpas”, dijo a Blu Radio el agricultor, que aseguró que los intrusos “instalaron una bandera venezolana”, y dijeron que sus coordenadas indicaban que estaban “en tierra venezolana”.
