Michel Forst tiene a su cargo impulsar la defensa de los defensores de derechos humanos del mundo, una tarea complicada en momentos en que abundan los conflictos entre las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos, y el crimen organizado ha reforzado sus estructuras.
Forst estuvo en Panamá para atender las sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y conversó con este diario sobre su rol y los desafíos en esta materia.
El peligro de defender los derechos humanos