El presidente Michel Temer no logra convencer a los brasileños de que su gobierno es mejor que el de su antecesora, la destituida presidenta Dilma Rousseff, y su popularidad sigue siendo baja, según mostró un sondeo difundido ayer.
La encuestadora Ibope dijo que la cantidad de brasileños que considera que el gobierno de Temer es “excelente” o “bueno” subió a 14% desde 13% en el sondeo previo de fin de junio, seis semanas después de que el entonces vicepresidente reemplazara a Rousseff al iniciarse el juicio político que finalmente la destituyó.
El número de personas que calificaron a la administración de Temer como “mala” u “horrible” se mantuvo estable en 39%, según el sondeo, que encuestó a 2 mil 2 personas entre el 20 y el 25 de septiembre, con un margen de error de 2 puntos porcentuales.