El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) violó la cuarentena de una finca lechera en Antón, provincia de Coclé, donde se descubrió un brote de tuberculosis bovina –enfermedad que se contagia a las personas– y le permitió a su propietario movilizar más de 400 reses hacia la provincia de Veraguas.
Se trata de una excepción a las normas de cuarentena, autorizada por la Dirección Nacional de Salud Animal del Mida, a pesar de que su director, Manuel González Cano, había confirmado pre-viamente a este diario que se mantenía la cuarentena.
Por ley, la cuarentena implica aislar los animales y restringir su movimiento desde donde se detecte ganado enfermo para evitar contagios.
Panamá había prometido a la Organización Mundial de Salud Animal (OIE, por su antiguas siglas) restringir la movilización de bovinos, lo que en la práctica no se cumplió.
La excepción se hizo a un ganadero de cercana amistad con el titular del Mida, Óscar Osorio.
“Es un descuido del Mida... veo con tristeza lo que nos está pasando en el sector”, dijo Carlos Carrizo, expresidente de la Asociación Nacional de Ganaderos de Veraguas.
Carrizo se refería a las más de 100 reses sacrificadas por causa de la brucelosis y tuberculosis bovina. “El Mida no funciona”, lamentó.
La OIE ha advertido de que la principal vía de diseminación de la tuberculosis bovina es el desplazamiento de animales “infectados asintomáticos”.
“Como han dicho los veterinarios, se está jugando con la salud humana”, dijo Carrizo.
