En la frontera de Paso Canoas, ubicada entre Panamá y Costa Rica, la población denuncia que durante los últimos días aumentó la llegada de cubanos y extracontinentales.
Sietnel Candanedo, de la Pastoral Cáritas de Chiriquí, manifestó que evalúan la situación, toda vez que varios cubanos se encuentran indocumentados, sin dinero, y están durmiendo en los alrededores del límite fronterizo.
En tanto, en el lado tico se observa un aumento de policías, posiblemente para evitar la entrada de los migrantes.
Al respecto, Alexis Bethancourt, ministro de Seguridad Pública, dijo que a las autoridades les corresponde proteger a los panameños y dar ayuda humanitaria a los migrantes para que no mueran en el camino, ya que la frontera del lado sur con Colombia es “peligrosa”.
“Los instamos a que no vengan a Panamá y menos por esa ruta. Si tenemos la posibilidad de deportarlos, los vamos a deportar”, indicó el ministro de Seguridad.
