El Gobierno de El Salvador desplegó ayer un batallón especial antipandillas de mil hombres para combatir a las maras en las remotas áreas rurales del país, endureciendo aún más su estrategia para frenar la escalada récord de violencia.
La Fuerza Especializada de Reacción El Salvador, integrada por 600 militares y 400 policías, se encargará de “perseguir y neutralizar” a los pandilleros en cerros, ríos y caminos rurales. “Aquí de lo que se trata es de golpear a los malos, de golpear a los que están llevando incertidumbre, zozobra, terror”, dijo el vicepresidente Óscar Ortiz en la presentación.
El país vive una histórica oleada de asesinatos que las autoridades achacan a una guerra territorial entre las dos principales pandillas, la Barrio 18 y su rival la Mara Salvatrucha, por el control de las extorsiones y la venta de droga. Los homicidios se dispararon un 80% en el primer trimestre del año a un promedio de 22 por día, un ritmo superior incluso a los duros años de la guerra civil que dejó 75 mil muertos y más de 8 mil desaparecidos en la década de 1980.
