Se capacitan académicamente, se entrenan físicamente y realizan prácticas profesionales en diferentes centros penales o en centros de custodia y de cumplimiento. La formación de los hombres encargados de la seguridad de las cárceles panameñas, custodios como se les llama, le significa actualmente al Ministerio de Gobierno (Mingob) un desembolso anual de $1.2 millones.
Así lo explica Giselle Castillo, directora de la Academia de Formación Penitenciaria (AFP) del Ministerio de Gobierno, quien, además, señala que el aspecto académico incluye módulos con materias distintas: base legal, seguridad, vigilancia, manejo de las emociones, clases de psicología y derechos humanos, entre otras.
Según la directora de la AFP, el Mingob invierte en cada estudiante un monto de $5 mil para cubrir el costo del curso, que a su vez abarca los gastos de alimentación, atención médica, uniformes, pasajes para movilizarse, útiles de aseo personal y el profesional a cargo de su formación. En promedio, al año en Panamá se gradúan 250 custodios.
Castillo cuenta, además, que en estos momentos el diseño curricular de esta especialidad es revisado por autoridades del Ministerio de Educación. El objetivo es elevar el curso básico de agentes penitenciarios a nivel técnico. Este entrenamiento tendrá una duración de seis meses, y otros seis meses más de prueba.
Esto es de acuerdo con lo establecido en la recién creada ley de Carrera Penitenciaria, iniciativa que impulsó la viceministra de Gobierno, María Luisa Romero. A finales de agosto pasado, la Asamblea Nacional aprobó en tercer debate el proyecto de ley 357 que le dio vida a la carrera penitenciaria, e incorpora a esta al personal que labora en el Instituto de Estudios Interdisciplinarios, entidad adscrita al Ministerio de Gobierno. La disposición legal fue sancionada por el presidente Juan Carlos Varela en septiembre de este año.
LA SELECCIÓN
La norma establece los mecanismos de selección para el ingreso de funcionarios y servidores públicos de carrera penitenciaria. Para tal fin, se utilizará el concurso público de ingreso y el concurso interno de ascenso. El primero podrá ser mixto o externo, según lo determine la junta de reclutamiento y selección; mientras que el segundo es exclusivamente para los servidores públicos en funciones.
En la actualidad hay mil 227 custodios para una población de, al menos, 17 mil personas privadas de libertad. Mil 35 de ellos pertenecen al sistema penitenciario de adultos y los otros 192 son del Instituto de Estudios Interdisciplinarios, que atiende menores de edad o adolescentes en conflicto con la ley. Castillo cuenta que el Ministerio de Gobierno empezó a formar custodios en el extranjero para su especialización.
LO QUE VIENE
La nueva ley de carrera penitenciaria empezará a regir a partir de septiembre de 2017. Uno de sus artículos dispone que son los custodios los encargados de garantizar la seguridad de los centros penales. “El cuerpo de custodios penitenciarios será el encargado de velar por la seguridad del perímetro exterior del centro, así como la custodia y vigilancia de los privados”.
Al momento de trasladar a los presos, contarán con el apoyo de la Policía Nacional.
