La Procuraduría General de la Nación, a cargo de Kenia Porcell, evitó pronunciarse ayer sobre la poca información que ha dado a las autoridades de Brasil, que le solicitaron información sobre las transacciones de cuentas bancarias que dejarían al descubierto el posible pago de sobornos de Constructora Norberto Odebrecht, S.A. en países donde opera.
Esto, a raíz de que el Ministerio Público Federal de Brasil levantara el velo de confidencialidad al intercambio de correos con las autoridades panameñas 18 meses después de que solicitara la información.
A pesar de que este medio volvió a consultar ayer al Ministerio Público sobre el tema, tal como lo viene haciendo desde el pasado jueves, al cierre de esta edición no hubo respuesta.
Los fiscales brasileños se quejaron de que Panamá respondió de manera parcial a los datos solicitados. Solo contestó, “a medias”, uno de los nueve puntos sobre los que se solicitaba información.
Distintos actores de la sociedad civil se pronunciaron ayer en contra de la posición del Ministerio Público.
El Movimiento Independiente (Movin), por ejemplo, dijo que no se puede llevar un discurso de transparencia y combate a la corrupción sin acompañarlo de acciones que envíen el mensaje de que en Panamá no se tolera el lavado de activos.