La ministra de Transportes de Bélgica dimitió ayer tras la publicación de un informe secreto de la Unión Europea que revela fallos de supervisión en la seguridad de los aeropuertos del país y que se filtró tras los atentados terroristas del pasado 22 de marzo en el aeropuerto y metro de Bruselas.
El primer ministro belga, Charles Michel, dijo que tras conversaciones con la titular de Transportes Jacqueline Galant, “la ministra presentó su dimisión al rey y el rey la ha aceptado”.
Galant aseguró que la filtración fue parte de una venganza en su contra por un alto funcionario de transportes disgustado e insistió que ella siempre prestó mucha atención a las preocupaciones sobre seguridad.
Dos partidos de la oposición hicieron público el documento confidencial elaborado el año pasado.
El reporte también identificaba deficiencias graves en la forma en que se hacían las revisiones de seguridad.
En los atentados del 22 de marzo en Bruselas murieron 32 personas, incluidas 16 en el aeropuerto de la capital y 270 más resultaron heridas.
Galant dijo que no había visto el reporte de la Unión Europea, pero Michel afirmó que “un resumen de este reporte se discutió y se envió al gabinete de la ministra en junio de 2005”.
La oposición parlamentaria pidió el jueves la dimisión de la ministra, a cargo también del controlador aéreo Belgocontrol, en huelga esta semana, lo que provocó la cancelación de centenares de vuelos, paralizando otra vez el aeropuerto, que había reanudado sus operaciones parcialmente el 3 de abril.