El Ministerio de Salud (Minsa) tendrá que desembolsar un monto de aproximadamente 255.2 millones de dólares más para culminar el pago de 25 instalaciones sanitarias que se gestionaron entre los años 2011 y 2013.
Se trata de 20 centros de atención primaria de salud innovadora del Ministerio de Salud (Minsa–Capsi) y de 5 hospitales de segundo y tercer nivel de complejidad, entre ellos, los hospitales Manuel Amador Guerrero y Anita Moreno, situados en las provincias de Colón y Los Santos, respectivamente.

Originalmente, estos proyectos fueron adjudicados a un costo total de 482.4 millones de dólares, sin embargo, tras varios procesos de negociación y adendas, terminarán costado 737.6 millones de dólares, de acuerdo con el último informe del Minsa, publicado el pasado mes de marzo en su portal www.minsa.gob.pa.
La justificación
El aumento en el costo de las obras fue sustentado por el viceministro de Salud, Eric Ulloa, quien detalló que estos proyectos enfrentaban deficiencias desde su origen.
Sostuvo que muchas de esas obras estaban paralizadas desde antes de que comenzara la actual administración en julio de 2014.
El escenario en ese entonces llevó a que se realizaran evaluaciones que arrojaron una serie de deficiencias y llevaron a catalogar las obras como “riesgosas”, señaló Ulloa.
En el informe se precisaba que la mayoría no contaba con acceso a servicios básicos, como un sistema trifásico, lo que permite la producción, distribución y consumo de energía eléctrica. Ejemplos de ello son los Minsa-Capsi de El Tigre de los Amarillos, en la provincia de Veraguas; y Santa Fe, en la provincia de Darién.
Otros centros, como los de Llano Cartí (Guna Yala), Macaracas (Los Santos), Dolega (Chiriquí) y Nueva Italia (Colón), carecían de otras necesidades básicas, como la conexión al servicio de agua potable y caminos de acceso para llegar hasta las instalaciones.
Las acciones de reclamo presentadas por parte de las empresas, el aumento en el costo de materiales, la ampliación de las áreas de construcción y la renegociación de los proyectos son otros de los aspectos que han retrasado la entrega de las obras.
“Hemos tenido que rescatar todos estos proyectos, y aunque es fácil decir que han pasado varios años y no se han podido abrir, esto no ha sido fácil. Estos hospitales iban a quedar en una pérdida total y ya se habían invertido muchos millones para haberlos dejado perder”, concluyó Ulloa.

Situación actual
En el Minsa están realizando una serie de ajustes que le permitan poner fin a la millonaria deuda que tienen para la culminación de los diferentes hospitales y Minsa–Capsi que actualmente se construyen en todo el país.
De hecho, la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional le aprobó a la institución hace dos semanas seis traslados de partida por el monto de 55.5 millones de dólares, de los cuales 26.5 millones de dólares servirán para que el Minsa cancele saldos pendientes que mantiene con algunos de los contratistas desde hace más de tres años por la construcción de estas instalaciones de salud.
El resto de los fondos servirá para atender otras necesidades a las que debe hacer frente el Minsa en otros centros de atención médica, como el Hospital Aquilino Tejeira en la provincia de Coclé, donde recientemente personal de salud, pacientes y administrativos protestaron exigiendo el nombramiento de personal y mejoras en la estructura del centro.
Además, se destinarán recursos a la Dirección de Farmacia y Drogas, así como al proyecto de Saneamiento de la Bahía de Panamá, entre otros proyectos.
Gabriel Cedeño, asesor del despacho superior del Minsa, indicó que 12 de los 20 Minsa-Capsi que se pretendía construir ya han sido terminados, entregados y están en funcionamiento, pero hay un remanente de 8 centros de atención que todavía están en construcción.
Aseguró que este año se entregarán tres de los ocho que hacen falta y que serían: Tigre de los Amarillos en Veraguas, y Tortí y Santa Fe en la provincia de Darién, mientras que en el primer trimestre del próximo año se deben entregar los de Nueva Italia y Cuipo, en la provincia de Colón.
Queda un faltante de tres proyectos situados en las regiones de Panamá Oeste, Chiriquí y Guna Yala, que están a cargo de la empresa Omega Engineering que presentó un arbitraje internacional en contra de Panamá por retrasos en los pagos de un grupo de proyectos, en los que se incluyen los gestionados en el Minsa y que hasta la fecha se desconoce el destino final de las obras.

Reclaman investigar
La situación no causa sorpresa a los miembros de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal) ni al excontralor de la República Carlos Vallarino, quienes exigen que se investiguen los aumentos y además se expongan a la luz pública los acuerdos a los que se llegó con las diferentes compañías involucradas.
Vallarino sostuvo que con esta situación se “evidencia la irresponsabilidad de las autoridades” al llevar a licitación proyectos sin que se contara con análisis previos y especificaciones claras para su desarrollo.
Para Vallarino, en estas obras hubo deficiencias no solo por parte del Minsa, sino también de la Contraloría General de la República y de los propios contratistas.
“Es lamentable que estos proyectos hayan sido refrendados sin que estos cumplieran con los parámetros para su construcción”, dijo el excontralor
Añadió que este tipo de “irregularidades” causan lesiones patrimoniales “severas” al Estado.
Por su parte, Domingo Moreno, miembro de la Comenenal, estimó que si bien las actuales autoridades no tenían otra alternativa que retomar los proyectos, “la ciudadanía merece saber cuáles fueron los acuerdos a los que se llegó con todos los contratistas”.
De igual modo, mostró su inquietud por el hecho de que son muchas las estructuras sanitarias que están en construcción, sin que exista el personal médico suficiente para atender todas las instalaciones.
Para Moreno, lo más importante en este punto es que se tomen las medidas que permitan evitar que este tipo de eventos se repitan.
Con respecto al tema, las diferentes asociaciones de pacientes han coincidido en que lo ocurrido en las contrataciones de estos centros de atención primaria de salud durante la administración pasada evidencia que solo era para “hacer un negociado y pura politiquería”.
Así mismo, opinaron que hubiese sido un “exabrupto” dejar estas obras sin concluir, y que ahora el reto será lograr el adecuado funcionamiento de estas instalaciones, para que brinden una atención de calidad a los pacientes.
