JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD

Misa en la Nunciatura ante un pequeño grupo de feligreses

Misa en la Nunciatura ante un pequeño grupo de feligreses
Misa en la Nunciatura ante un pequeño grupo de feligreses

Antes de que empezara ayer la agenda oficial del papa, tuvo lugar una cita especial para un pequeño grupo de panameños que fue invitado a participar en una misa oficiada por el sumo pontífice en la Nunciatura Apostólica, sede de la Embajada del Vaticano en Panamá y el lugar donde se hospeda Francisco durante su estancia en el país.

Se trató de una iniciativa del nuncio apostólico en Panamá, el polaco Miroslaw Adamczyk, quien invitó a un grupo de amigos para tener un encuentro más íntimo con el pontífice.

Allí estuvo Irving Halman, administrador de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental. “Tuvimos el privilegio de escuchar una homilía y participar en una misa del santo padre. Es una bendición para Panamá esta oportunidad que nos brinda, así como los peregrinos que nos acompañan”, señaló Halman, que destacó la sencillez y la profundidad de las palabras del papa.

Cada uno de los invitados tuvo la oportunidad de saludar personalmente al pontífice, quien les entregó un rosario como obsequio.

Gabriela Candanedo de Rodríguez dijo que se trata de una personalidad muy interesante, acogedora y tranquila.

Unos minutos después de concluir el encuentro íntimo, alrededor de las 9:30 a.m., el pontífice salió en un sedán para iniciar su agenda oficial.

En ese momento había centenares de personas en las afueras, saludándolo.

La escena se repitió en la tarde, aunque con menos personas, cuando el papa se dirigió a la cinta costera para la ceremonia de acogida de la Jornada Mundial de la Juventud. “Desde que llegó el papa a Panamá, no ha sido otra cosa que bendición y bendición. Hoy lo vimos desde cerquita y pasó lento, porque ayer pasó muy rápido”, comentó emocionada Fabiola Tile, una vecina de la zona.

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