La fiscal séptima Anticorrupción, Janeth Rovetto, indagó ayer durante nueve horas al empresario Mayer Mizrachi, investigado por la presunta comisión del delito de blanqueo de capitales, en un caso que guarda relación con un contrato pactado en el gobierno pasado a través de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG) para la instalación de un software en teléfonos móviles de diferentes entidades públicas.
Durante la diligencia, que se inició a las 9:00 a.m., la fiscal solicitó a Mizrachi explicar detalladamente el contrato que firmó con la AIG a través de su empresa, Innovative Venture, para instalar el software Criptex, en la Policía Nacional, los ministerios de Seguridad Pública y Presidencia, y en la Procuraduría de la Nación.
La Fiscalía investiga el movimiento del dinero producto del contrato, tasado en 211 mil 850 dólares.
Ana Belfon, abogada de Mizrachi, declaró que su cliente explicó a la fiscal el proceso de contratación realizado con la AIG, el proceso de instalación de los equipos y el funcionamiento de estos.
Belfon aseguró que en este caso se investigan prácticamente los mismos hechos abordados en otro proceso por la Fiscalía Primera Anticorrupción, por la presunta comisión de delitos contra la administración pública en la modalidad de peculado.
A juicio de la abogada, se podría estar incurriendo en el fenómeno del doble juzgamiento a su cliente, ya que en ambos expedientes las conductas son muy similares y se derivan de los mismos hechos.
Por su parte, a la salida de la diligencia, Mizrachi dijo estar satisfecho de haber podido explicar los hechos a la fiscalía y demostrar que instaló los equipos.
Una auditoría interna de la AIG reveló que Innovative Venture, empresa de Mizrachi, no cumplió con lo que establecía el contrato: la creación e integración de una red única y privada para estamentos de seguridad.
La fiscal suspendió la indagatoria a Mizrachi a las 6:30 p.m. La diligencia debe continuar hoy.
