A pocos días de que el 16 de abril próximo comience a operar el relleno sanitario El Diamante, en Playa Leona, distrito de La Chorrera, surgen opiniones en contra del proyecto por parte de los dueños de los terrenos adyacentes y de familias que dependen de los pozos de agua subterránea, quienes temen que esta se contamine.
Harry Mitchell, hijo, abogado de un propietario de una finca próxima al relleno, dijo que desde 2013 presentaron varias denuncias en contra del relleno ante la entonces Autoridad Nacional del Ambiente.
En la última de ellas, sostuvo que advertían del vencimiento del estudio de impacto ambiental (EIA) utilizado para construir el relleno, además de que la empresa de capital colombiano, Grupo Salas, promotora del proyecto, supuestamente obvió el cambio de zonificación.
El relleno sanitario, que se construye en 56 hectáreas, tendrá cabida para 20 mil toneladas mensuales de desechos sólidos. Esta cifra duplicará la cantidad de basura depositada cada mes en el actual vertedero de Playa Chiquita, operado por la Empresa Metropolitana de Aseo (EMAS), del Grupo Salas.
Sergio Díaz, gerente de EMAS, aseguró que el EIA está vigente, al igual que la licencia de optimización de relleno sanitario expedida en 2014. La primera fase del relleno se construye en 25 hectáreas, en las cuales se han construido dos tinas.