Alejandro Moncada Luna, el magistrado de la Corte Suprema de Justicia denunciado ante la Asamblea Nacional por enriquecimiento injustificado, aseguró que antes de llegar al cargo que ocupa tuvo “una vida de empresario”; sin embargo, no sustentó su fortuna, la cual difiere con su declaración de bienes hecha en 2010, que consistía en un reloj marca Rolex y un vehículo Toyota.
Ayer, al menos 46 grupos de la sociedad civil presentaron la denuncia en su contra por enriquecimiento injustificado y exigieron que, entre otras medidas, se le separe del cargo, según lo dispone el artículo 227 del Código Procesal Penal.
Fundamentados en la compra hecha por Moncada Luna de dos apartamentos en Coco del Mar por $1.7 millón, los grupos presentaron como pruebas la declaración patrimonial jurada del magistrado de 2010 –unos meses después de ser nombrado en la Corte–; el testimonio jurado de su exasistente Ana Bouche y documentos del Registro Público.
Franz Wever, secretario general del Legislativo, recibió la denuncia y prometió darle trámite expedito a la comisión de Credenciales.
El diputado panameñista Luis Barría, presidente de esta instancia, señaló que esta semana anunciarán si la acogen o no. De hecho, sus miembros fueron convocados a las 9:00 a.m. de hoy para tratar el caso.
Unos 30 minutos antes de que las asociaciones civiles presentaran los documentos en el palacio Justo Arosemena, Moncada Luna convocó a una conferencia de prensa en el Palacio de Justicia Gil Ponce, en Ancón.
El magistrado, que llegó acompañado de cinco escoltas y dos miembros del cuerpo de seguridad del Órgano Judicial, mostró una serie de papeles con los que intentó justificar la compra de las lujosas propiedades en Coco del Mar.
Sin embargo, en su comparecencia lució nervioso y no sustentó la procedencia de su fortuna.
