El presidente boliviano, Evo Morales, desafió ayer a sus oponentes y a la comunidad internacional que cuestiona su triunfo en las reciente elecciones, a demostrar un supuesto fraude y, en tal caso, se dijo dispuesto a ir al balotaje.
“Si hay fraude, al día siguiente convocamos a la segunda vuelta”, dijo el mandatario durante un acto en Chimoré (Cochabamba, centro) en el que participó del aniversario de creación de una fuerza militar-policial antidroga.
Morales, quien ayer cumplió 60 años, defendió su triunfo electoral, confirmado por el Tribunal Electoral de Bolivia, aunque en el país continúan las protestas que lo cuestionan, exigiendo una segunda vuelta con el opositor Carlos Mesa.
“No ocultamos, no mentimos. Menos pensar en fraude, y tampoco presentan pruebas. Todo es mentira y mentira”, enfatizó Morales, quien prevé celebrar mañana su cuestionada victoria con su militancia en La Paz.
