El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, firmó ayer un decreto mediante el cual establece un diálogo nacional para plantear reformas legales y administrativas en los sectores productivo, educativo, agrícola y de la comunicación.
Con este acuerdo, el gobernante pretende cumplir con su promesa de campaña de tener un gobierno de “mano extendida” con sectores enfrentados y criticados por su antecesor, el exmandatario Rafael Correa.
“Esta es la magnífica oportunidad para convocar a todos los sectores que por diversas circunstancias se sienten alejados del proyecto nacional”, dijo Moreno desde la Universidad de las Artes en la ciudad de Guayaquil (suroeste).
El mandatario agregó que “todos los acuerdos que resulten de este diálogo se transformarán en propuestas de reformas legales, en asignación de recursos y en decisiones administrativas”.
El Diálogo Social Nacional, como se ha llamado a esta iniciativa, contará con siete grupos de trabajo, que incluyen a indígenas, empresarios, organizaciones sociales, medios de comunicación, maestros, agricultores y representantes del Ejecutivo.