La economía de Ecuador se encuentra en una situación muy difícil, dijo ayer el presidente Lenín Moreno. “Vamos a salir adelante con el esfuerzo de todos, porque imagínense lo que sería que yo como presidente diga que no vamos a salir adelante”.
No dio cifras ni detalles, pero el país ha registrado iliquidez fiscal desde 2014. Esto ha provocado paralización de obras, retrasos de diversa magnitud en el pago de proveedores y de salarios de empleados públicos.
El mandatario asumió el cargo el 24 de mayo en reemplazo de Rafael Correa, con quien ha mantenido diferencias públicas desde que abrió un proceso de diálogo con la oposición e impulsó una reconciliación nacional.
Correa, poco antes de dejar el poder, dijo que “la mesa queda servida” para señalar que dejaba Ecuador en buena situación económica, pero Moreno aseveró que “no hay tal mesa servida, esa es la pura y neta verdad”. “Creo que se podía haber sido un poco más mesurado al momento de dejar cuentas en mejores condiciones”.
