Como un intento de frenar la operación Lava Jato, que puso al descubierto una compleja trama de corrupción en la empresa estatal petrolera de Brasil, Petrobras, definió ayer el juez federal de ese país Sergio Moro –a cargo del proceso– el proyecto de ley que permitiría acusar a jueces y fiscales de abuso de autoridad.
Moro instó ayer al Senado a rechazar dicha iniciativa, que permitiría a los acusados demandar a las autoridades por presuntas ofensas a su “honor y dignidad”, la cual fue aprobada el pasado miércoles por la Cámara de Diputados.
Los fiscales del caso han dicho que renunciarán si el presidente Michel Temer promulga la ley.
