La defensa de Jürgen Mossack y Ramón Fonseca Mora insistió ayer en que el Ministerio Público (MP) no ha podido demostrar el delito de “blanqueo de capitales” que le imputó a los socios fundadores de la firma Mossack Fonseca, detenidos preventivamente desde el pasado 9 de febrero por la supuesta comisión del delito de blanqueo de capitales.
La abogada Guillermina McDonald aseguró que “la única” investigada es María Mercedes Riaño, quien trabajaba en Brasil vendiendo sociedades anónimas, por supuestamente destruir documentación que estaría relacionada con transacciones vinculadas a la trama Lava Jato.
Riaño y Edison Teano, otro colaborador de la firma, también están detenidos desde el pasado mes de febrero, mientras se les investiga por la presunta comisión del delito de blanqueo de capitales.
Además, McDonald dijo que lo único que hizo el MP fue “reiterar que no existe la presunción de inocencia de sus representados”. La jurista pidió conocer las pruebas que acreditan que Mossack y Fonseca Mora incurrieron en algún delito.
“La fiscalía fue incapaz” de decir la cantidad de dinero del blanqueo de capitales. “Esos elementos son parte de lo que estamos reclamando. Porque es muy amplio el tema”, insistió.
Las declaraciones de McDonald se dieron ayer, luego de que el pasado jueves el fiscal Rómulo Bethancourt, a cargo de la Fiscalía Segunda contra la Delincuencia Organizada, revelara que halló indicios que permiten acreditar los ilícitos, tras detectar dos cuentas bancarias desde las que se hacían transferencias procedentes de Brasil.
Bethancourt detalló que en la investigación, relacionada con la Operación Lava Jato de Brasil, y que se inició en enero de 2016 en Panamá, se detectó que la firma usaba una estructura que permitía el “ocultamiento de información financiera”.
McDonald admitió que en una de las cuentas bancarias señaladas, abierta en 2003 o 2005, entró dinero, pero por pagos de honorarios de productos legales.
