El expresidente y respetado estadista israelí Shimon Peres murió la madrugada de hoy en Tel Aviv a los 93 años, informó la agencia de noticias oficial del Gobierno de Israel.
Peres fue hospitalizado luego de que sufrió un derrame hace dos semanas y había mostrado una mejoría antes de un repentino deterioro de su condición el martes.
Los detalles sobre la fecha de su funeral no estaban disponibles al cierre de esta edición.
Cuando Peres fue hospitalizado por el accidente cerebrovascular sus familiares recibieron la solidaridad de todo el mundo.
El propio primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reaccionó rápidamente a la noticia de la hospitalización, acaecida el día del aniversario de la firma en Washington, en 1993, de los primeros acuerdos de Oslo, de los que Peres fue uno de los artífices.
Ya antes el político había sido hospitalizado, el 14 de enero pasado, tras un accidente cardiovascular menor, que requirió la implantación de un catéter para ensanchar una arteria. Salió del hospital al cabo de cinco días.
Pero volvió después a causa de una arritmia y finalmente ocurrió el accidente de hace dos semanas.
Shimon Peres nació en Wiszniewo, Polonia —lo que hoy es Vishneva, Bielorrusia—, el 2 de agosto de 1923.
Peres fue uno de los principales colaboradores del primer ministro David Ben-Gurión, quien proclamó oficialmente la independencia del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948.
Peres fue uno de los grandes artífices de los históricos acuerdos de Oslo (1993 y 1995) entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina. Estos acuerdos sentaron las bases de la autonomía palestina y debían conducir a un tratado de paz. Ministro de Relaciones Exteriores de su gran rival laborista Isaac Rabin, estaba encargado de las negociaciones. Por estos acuerdos compartieron el premio Nobel de la Paz Peres, Rabin y el líder palestino Yasser Arafat en 1994.
La solución con dos Estados, israelí y palestino, coexistiendo en paz “es la única vía posible para acabar con el terrorismo, la violencia y el odio”, decía en febrero a la revista Time a pesar del declive de los acuerdos.
Peres también estuvo implicado en el esfuerzo de paz con Egipto y Jordania, los dos únicos países árabes con que Israel ha firmado un tratado de paz. “No he cambiado yo. Creo que ha cambiado la situación. Mientras estaba amenazada la existencia de Israel, era lo que ustedes llamarían un halcón (...) En cuanto sentí que los árabes estaban abiertos a la negociación, dije que era lo que preferíamos nosotros también”, decía a Time. En Israel, su aura de último sobreviviente de la generación de los padres fundadores israelíes y su omnipresencia durante décadas lo impusieron como figura preeminente. Primer ministro entre 1984 y 1986, luego en 1995-96; presidente de 2007 a 2014, ministro de Defensa, Relaciones Exteriores, Finanzas..., compañero de viaje de David Ben Gurión, Rabin y Ariel Sharon, se erigió en autoridad respetada, aunque criticado con frecuencia en sus innumerables cargos, tanto en el Gobierno como en la oposición.
En los años 1950, en la dirección general del Ministerio de Defensa, participó en el abastecimiento de armas modernas a Israel, sobre todo por Francia, país con el que hacía las veces de mediador privilegiado en una relación estrecha. Participó en la preparación de la expedición de Suez en 1956 que alió a Israel, Francia y Reino Unido. A la sazón ministro de Defensa, Peres respaldó en los años 1960, en Cisjordania ocupada, las primeras colonias, las implantaciones que han proliferado desde entonces y están ampliamente consideradas un obstáculo para la paz. Era primer ministro en 1996 cuando un centenar largo de civiles murió en un campo de la ONU bombardeado por Israel en la localidad libanesa de Qana.
En la dirección general de Defensa, Peres sentó las bases del programa nuclear israelí y propició la construcción del reactor de Dimona. Se adjudicaba el haber instaurado en la época la política, hoy vigente, de ambigüedad por parte de Israel en torno a si dispone o no del arma nuclear. Peres justificó la construcción de Dimona por la penuria de recursos energéticos en Israel, pero invocó asimismo las virtudes disuasivas del reactor. “No me cabe ninguna duda de que Dimona confirió a Israel una dimensión disuasiva. Para mí, Dimona fue el primer paso a Oslo”, decía en 2014. Nacido en el seno de una familia acomodada en la entonces Polonia, Peres emigró en 1934 a Palestina bajo mandato británico.
Implicado en política muy pronto en el kibutz, se incorporó en 1947 a la Haganá, antecesora del Ejército israelí, y fue protegido de David Ben Gurión, que proclamó el Estado de Israel. Elegido al Parlamento en 1959, estuvo presente allí casi sin interrupción hasta su acceso a la presidencia en 2007. Peres enviudó de Sonya en 2011. Tuvieron tres hijos y varios nietos.





